martes, 27 de marzo de 2012

LOS JUECES DE LA PANTALLA CHICA. INTERROGAN CON UN DESPARPAJO TREMENDO Y SE CREEN DUEÑOS DE LA BALANZA JUSTICIERA.

"El Tremendo Juez".
Cada vez que veo la televisión, gracias a Dios muy poco, me surge el instinto de defender a quienes, en casos de escandaletes, se enfrentan a las interrogantes de los famosos conductores de programas políticos, deportivos y de espectáculos. Basta que consigan un motivo de crítica y allí están como dignos jueces calificando y emitiendo sentencias a la ligera, sin importar honras y seguros de que lo que presentan está amparado por la llamada Libertad de Prensa. ¿Por qué realizo esta observación? Simplemente porque la mayoría de estos pseudo jueces tienen detrás suyo, un curriculum de negativa fama y se olvidan de ella.

Con esto del "chuponeo" en el Callao y con actitudes muy propias de él, un comunicador que tiene una abyecta fama delincuencial, se toma la libertad de "enjuiciar" con preguntas a los involucrados en este hecho. Pienso que en una Magistratura Judicial, los jueces deben estar realmente "limpios" de todo. Para ser juez hay que mostrar virtudes de honestidad y moral. Aquel que se precie de tal y que en sus manos está el destino de un acusado, deberá pensarlo seriamente y basado en su conciencia limpia, emitir una sentencia legal. Nos olvidamos por un momento de la corrupción. Pensemos en lo que debe ser la justicia.

Volviendo a los "jueces de la pantalla chica". Con qué solvencia critican. ¡Cómo acusan! Como se basan en los "chuponeos", cuando les conviene, para manchar honras. Este es el famoso peiiodismo libre al que nos hemos acostumbrado a asistir. Basta que un camarógrafo o alguien aficionado a grabar y que se encuentra de improviso con una oportunidad de ganar unos soles por la venta de su confidencia, entrega el vídeo a estos "jueces" y se arma el bolondrón caiga quien caiga. Me pregunto: ¿Protege la verdadera Justicia a este tipo de aprovechadores y que apelan a ella para defender sus noticias?

Creo que el periodismo se ha pasado de la raya. Siempre tuve entendido que su misión es la de informar, dar a conocer actividades que eleven el nivel cultural de los pueblos, que no induzcan a cosas equivocadas. No a especular de las noticias y con el fin de lograr sintonía, barren con todo. Mi experiencia en el mundo radial me dio oportunidad de conocer a famosos "defensores del pueblo", basar sus comentarios en el chantaje. Les llegaba la denuncia de un sindicato y para obtener su silencio, llamaban al Gerente y lo obligaban a pagar un cupo o, si se trataba de empresas comerciales, a dar publicidad a cambio.

¿No será este el mismo estilo que se ha heredado en cierto sector del periodismo? ¿O son los intereses de los propietarios de los canales de televisión, los que priman en sus juicios? No entiendo por qué insisten en pedir protección para los peruanos, cuando la fama a la delincuencia la hacen ellos y magnifican todo lo que es delincuencia. Tengo la plena seguridad que si los canales de televisión, las radios y los periódicos no fueran tan insistentes en resaltar robos, crímenes y todo lo asqueroso de lo policial, otro sería el panorama. Hagan la prueba. Olvídense de la corrupción y hablen sobre cultura y arte.

Desde mi posición de televidente o radio escucha, les llamo la atención. Estoy aplicando el sentido común y mis años me conducen a decir toda mi verdad. Una noticia escandalosa, tapa cualquier otra que dañe a quien les interesa defender. Las famosas columnas de humo. Es por eso que personajes tan enanos como los futbolistas, destacan más que en las páginas deportivas, en las delincuenciales. Manco y Martínez son la última novedad. ¿Qué se puede esperar de ellos? Nacieron para patear pelotas y sus propias dignidades. Ojalá nos entiendan y se olviden de los escándalos. Esa Prensa Libre, la detesto. Gracias.

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