viernes, 21 de diciembre de 2012

EXCELENTE ENTREVISTADOR EN "DOS A LA N". PERO...¡CUIDADO! SE TRATA DE CARLOS CORNEJO.


Carlos Cornejo
Como bien saben, hoy la televisión ha tomado otras formas y hay mucha diferencia con aquella de sus inicios. Quedaron fuera de lugar esos esquemas empleados en los noticieros y en los que se limitaban a leer las noticias. Hoy, los jóvenes periodistas o personas que tienen esa oportunidad, comentan los sucesos y le dan un aire de mayor naturalidad. Como estamos en el "Canal N" y aquí se trata de decir nuestra opinión, sin ningún ánimo malo, empecemos de "6 a 9". El noticiero. Carla Harada y Carlos Cornejo. Excelentes periodistas pero no muy buenos locutores.

Amanecemos y buscamos las noticias. No es este par de informadores de ninguna manera novato. Ya tienen sus años, pero descuidan mucho la pronunciación, en especial ella que no sabe controlar su volumen de voz y cada vez que termina una frase, ese final es imperceptible. No se entiende y hay tendencia a correr, a terminar rápido y nadie los persigue. En mis tiempos de narrador de noticias por la radio, mi principal crítico era mi familia. ¡Abre la boca! ¡Pronuncia bien! ¡No se te entiende! Por supuesto que molestaba, pero reflexionábamos y cuidábamos no volver a recibir dicha criticas.

Hay otra chica, ya no tan chica, que se llama Verónica Linares. Trabajaba en el 4. Ahora está en el 8 y "corre" demasiado cuando habla. Nadie le llama la atención y somos nosotros, aunque caigamos muy antipáticos, los que por su bien y progreso, nos atrevemos a decirle que articule mejor las palabras. A los vocablos esdrújulos hay que darles su tiempo exacto. En la televisión hay que ser también artistas de la palabra. Y para que los demás compañeros no se aprovechen de mi crítica y gocen con lo que aquí manifiesto, tampoco son buenos locutores y ya los observaremos en este blog.

Volvamos a Carlos Cornejo. El de la barbita y con un parecido a Plácido Domingo cuando caracteriza a "Otelo". Ya había demostrado en una anterior vez que es bueno como entrevistador. Da confianza al invitado y llega con sus preguntas muy puntuales. Me parece muy bien. Gracias a él, la gran mayoría de artistas de América TV., en especial los del programa "Al fondo hay sitio" se han convertido en iconos de la actuación. Tampoco, tampoco. Los de "Risas y Salsa", son históricos y un poco más,  leyenda. No hay que exagerar tanto. Fue un programa popular, pero de allí no pasó.

Donde se coronó Carlos Cornejo es en la entrevista a Oscar Avilés. Un desconocimiento total del criollismo y cuando se tocaba con una foto de famosísimos artistas como "Los Morochucos", por ejemplo, el trío mayor que conformó Oscar con Cortés y Ego Aguirre, demostraba estar fuera de foco. Igual pasó con "Fiesta Criolla", el otro conjunto que le dio una connotación especial en el mundo de nuestro cancionero nacional. ¡Qué pena! Y nos causa gracia cuando repite casi siempre su trillada frase: "¡No te lo puedo creer!". En este caso, "zapatero a tus zapatos".

Nadie puede decir que es un mal entrevistador. Es bueno! Lamento criticarlo, pero de las críticas se obtienen buenos resultados. No hay ninguna mala fe en lo que escribo, pero no podemos pasar por agua estas observaciones. De algo servirán. Aprovecho en recomendarle a Milagros Leyva que deje de preguntar al entrevistado, si lo puede tutear. A los congresistas, "padres de la Patria" o personajes de fama mayores en edad que ella, hay que darles su lugar. Ante cámaras, quienes no son sus amigos, merecen todo el respeto y el "Ud.".  Y aquí lo dejamos y ojalá no me ardan las orejas. Recuerden que el paso por la televisión es muy efímero. Gracias.

viernes, 14 de diciembre de 2012

LA TELEVISION DEBE SER VIA DE BUENAS COSTUMBRES Y RESPETO A LA MORAL. ¡YA ES HORA!

La verdad es que estamos sorprendidos por tanta defensa a los movimientos gay en nuestro país. Se ha escandalizado al pueblo con el reglamento policial y congresistas, sin ningún reparo, declaran el caso  como una agresión a los derechos humanos. Mañana, tarde y noche, los noticiarios de la radio y la televisión, le dedican grandes espacios a este suceso. En Frecuencia Latina TV., baluarte del movimiento gay con su director mañanero, se entrevista a los más controvertidos personajes de ese sector. No hay día que no traiga a la entrevista a alguien de su misma "opción".

¿Es que es tan importante magnificar lo que comentamos? ¿No hay otros temas de mayor interés y que signifiquen un apoyo moral a nuestros hogares? Todo eso es "escandaloso". ¿Para eso se pide libertad de prensa? No tenemos animadversión a estos hermanos que se equivocaron de sexo. Contamos con la amistad de grandes amigos de este singular equipo y que denigran de los protagonistas de tanta bulla que a nada bueno conduce. Siempre poniendo como "ejemplares en la avanzada", a los Estados Unidos y Europa donde se permite el "matrimonio gay".

Alguien ha calificado al país del norte y otros de Europa, como las nuevas "Sodoma y Gomorra". ¡Por qué tienen que ser siempre ejemplo? Al margen de sus avances tecnológicos y progresos que al mundo  maravillan, son igualmente cuna de los más aberrantes crímenes, noticias abominables y ejemplos de vicios inconfesables. Allí "la libertad sexual" es un atractivo. Y porque lo hacen ellos, ¿debemos de imitarlos? ¿Cuál es la razón? ¿Qué su corrupción, propia de un mundo cosmopolita sin restricciones, avance y nos envuelva y mezcle a buenos y malos? ¡No señor!

La sociedad civilizada siempre se conducirá por caminos donde la moral se respete. En países como el nuestro y donde la religión es parte de sus costumbres y la gente acepta, nada de lo que decimos en este comentario, negativo a la moral, tiene aprobación. Sabemos que en Europa cada cual sabe por donde camina y lo que le suceda, bien o mal, será a cuenta de su propio riesgo. Insensibilidad que no tiene cupo en nuestras costumbres y que a muchos les parecen obsoletas. Aquí en el Perú, todavía existimos gente que vive al margen de los "progresos modernos".

El señor Alvarez Rodrich presentó, a fin de ganar audiencia, a una equivocada de sexo y a otro sereno personaje político. No pasó nada. Es que todos se cuidan de ofender al descarriado y del cual quieren contar con su voto. ¡Ese es el verdadero interés! No la salud del pueblo. Y buscan qué achacarle al gobierno. No importa el escandalete. Gracias a Dios que no soy periodista y como simple decidor de mis ideas y gustos, no estoy sujeto a que la Prensa Libre me destituya. No le tengo mala fe a los gays. Lo único que les pido, es que no hagan escándalo.

Ojalá que nuestra televisión cambie por si sola. Que no se pretenda decir que se atenta contra la libertad de expresión, cuando gente calificada moral y cultural, no los figuretes, los ponga en su sitio. Dejémonos de imitar lo malo. Ya estamos hartos de imitadores y hasta de programas extraños que no se pueden tolerar. Seamos creativos. Vivamos nuestra propia realidad. Nada de influencias de otros países. Que todo vuelva a la normalidad y que sintamos voces femeninas y masculinas. Nada de afeminados ni disforzados protagonistas que hoy tienen carta libre. Eso debe acabar. No hay "otra opción". Gracias.