martes, 18 de septiembre de 2012

AHORA SÓLO NOS FALTA UNA "HUELGA DE ENFERMOS".

Huelga de enfermos
¿Qué sucedería señores si en nuestro querido Perú no existiéramos los enfermos? Sencillamente no se necesitaría de médicos ni hospitales. Gracias a los enfermos egresan de las universidades miles de nuevos médicos cuya misión primordial es servirlos. Hacen el juramento hipocrático, aunque la verdad es que jamás se lo menciona y hasta tengo mis dudas de que conozcan a Hipócrates. Por otro lado en la medicina actual ya no se lo considera el padre. Ha pasado tanto tiempo desde que el griego creía en la recuperación natural de los enfermos que, hoy en día, todo se basa en el negocio de las grandes droguerías. 

Hipócrates creía en su famosa tesis de "Los cuatro Humores": la sangre, la bilis negra, la bilis amarilla y la flema. Cualquier descompensación originaba la enfermedad.  Su cura era lograr equilibrar estos fluidos. De allí que, antiguamente, las curaciones consistían en tratamientos casi naturales y como, por ejemplo, lo hace hoy el Dr. Pérez Albela y que tiene una gran cantidad de creyentes. Bueno. Me estoy metiendo en cosas mayores y esa no es mi intención al hacer este comentario. ¿Qué pasaría si no existiéramos los enfermos? Sencillamente, lo que se ha convertido hoy en negocio, no tendría sentido. Lamentablemente existimos y cada vez en mayor cantidad. 

Consultorios vacíos.
Por eso la proliferación de hospitales de la salud y clínicas particulares. Hay terapia para todo: ancianos, niños y cualesquiera adolezca de una depresión y hasta de ociosidad. Si el famoso sistema de la Seguridad Social fuera tratado como lo indican sus lineamientos, otra cosa serían los hospitales de ESSALUD. Se considera a la enfermedad como una variante de la mendicidad. Se trata a los enfermos como si fueran indigentes. Me da rabia ver a mis compañeros de enfermedad, rogando para que se les atienda. ¡Esos módulos! Aclaro que no todos son iguales. Hay médicos de quitarse el sombrero. Amables, consecuentes y verdaderos curadores. 

Hay otros que les falta humildad y se sienten dueños del servicio. Opino que todo esto es siempre consecuencia del sistema. Falta educación y humanidad. Pero, ¿qué pueden hacer estos profesionales cuando se les recarga de pacientes? Siempre es pagano el enfermo. ¿Por qué debemos esperar horas y horas para que se nos atienda en las consultas? Tremendas colas para sacar citas y las odiosas "Cartas de Referencia". Para todo espera en horas de depresión. ¿Por qué no se puede recibir un trato similar al que recibimos, por ejemplo, cuando ingresamos a una de las grandes tiendas comerciales? No es tonta la comparación. 

¡Pucha que no viene nadie!
Ud. ingresa y tiene amplia libertad de escoger lo que va a comprar. Todo está empaquetado y con su precio. Gasta Ud. de acuerdo a su presupuesto. No sucede lo mismo cuando se enferma y debe recurrir a la clínica, porque su condición social no le permite atenderse en un hospital, siendo pagante obligado de la Seguridad Social. Porque los hospitales se han hecho para pobres. ¡Tremenda felonía! Y uno paga toda la vida. Por eso repito.  Es el sistema y toda la sarta de sinverguenzas que políticamente ocupan cargos en la plana mayor de cada hospital. ¿Por qué debemos soportar esto? 

Los enfermos estamos condenados a llevar nuestra cruz y nuestro mal, sujetos a las normas y opciones que te da la suerte de ser asegurado y no poder atenderte en una clínica o servicio particular. Allí donde a las visitas se les trata con suma cortesía y hasta te invitan un café o lo que desees consumir. Por supuesto que cuesta. Pero, ¿es que acaso los que pertenecemos a ESSALUD lo tenemos todo gratis? ¡Nooooooo! Se paga. Es hora de una revolución en este sistema y así se evitarán las huelgas médicas, porque, la verdad, creo que voy a formar mi "sindicato de enfermos" y se quedarán todas las clínicas y hospitales sin nadie a quien atender. ¡Viva la huelga! Gracias.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

ESTA VEZ FUE UN TRIUNFO MORAL Y DE LOS BUENOS. LA SELECCIÓN PERUANA DE FÚTBOL FRENTE A ARGENTINA. ¡TODOS FUERON "FANTÁSTICOS"!

Los colores del Perú.
Nos vimos el partido de principio a fin y nos dolió que Pizarro pateara mal ese penal. Tengo la plena seguridad que casi todos los que veíamos el partido por televisión, teníamos nuestras dudas de que se concretara el gol. Pienso que le transmitimos esta negatividad al famoso delantero. Por otro lado y ya después de finalizado el encuentro, surgió una verdad: con toda la responsabilidad que sentía de  abrir el marcador a tan temprana ocasión, no nos hubiera gustado estar en el cerebro del criticado, vilipendiado capitán de nuestra selección. Se llenó de gol antes de tiempo.

Lo bueno es que después de este suceso, fuimos espectadores de la verdadera magia del fútbol que se practica en nuestro querido Perú. El de toque, picardía y genialidad. Que valió la pena no salieran al campo Guerrero ni Vargas, fue un incentivo para los eternos suplentes. Creo que aquí terminó para siempre aquello tan mal utilizado por el periodismo deportivo con respecto a los "fantásticos". Sirvió igualmente para que Farfán prendiera su "foquito" y ya con los pies en el suelo, hiciera un trabajo envidiable. Fue el héroe de la jornada ante Venezuela y lo mismo ante Argentina.

Yo diría y sin ningún ánimo crítico ni revanchista, que los "fantásticos" se dieron cuenta que no eran tales. Tienen la gran suerte de haber sido comercializados a través del fútbol, pero que ello no los habilita a ser triunfadores con la selección. Esa mala costumbre de ponderarlos por parte de los periodistas que hacen noticia, les hace daño a la larga. Pienso que cuando se vengan otros partidos de gran responsabilidad, se les aísle por completo de todo lo que publica la escandalosa prensa escrita y de la televisión. Esas cabezas deben pensar con humildad y sin falsos elogios.

Olimpiadas de Berlín 1936. Gran selección del
Perú. "Lolo Fernández", al centro de esa delantera.
A los narradores y comentaristas una invocación: Ya no más recordarlos como "extranjeros". Una vez en la selección peruana, son eso: ¡peruanos! Ya no del Bayer, ni el portuguéz y tampoco del Brasil. Cuando se hable de nuestro seleccionado, sólo hay una camiseta: la peruana. Ese es el gran secreto y ha dado excelentes resultados en dos últimos encuentros ante Venezuela y Argentina. No nos engañemos con el empate. Eso es lo que buscó finalmente el cuadro de Messi y lo logró. Luego se dedicaron a defenderlo y esto nos dio la apariencia de dominadores.

El fútbol es un negocio gigante. Mueve mucho dinero y tener en filas de los italianos, españoles o alemanes a jugadores de Latino América, es sencillamente llamar la atención y tener audiencia televisiva para cuando se juegan sus campeonatos. Si se dedicaran a sus propios jugadores, nadie seguiría esos certámenes. Los extranjeros hacen que el fútbol tenga atención mundial. Nosotros los peruanos, tan simplones y crédulos, contratamos a vejestorios aregentinos o de otras nacionalidades y lo único que consiguen los malos dirigentes, es llevarse buenas comisiones al bolsillo.

Ojalá que nuestro comentario de aficionado y en cierto modo de crítico ad honorem, sirva para que abramos los ojos y luchemos porque algún día tengamos un fútbol rentable y capaz. Nos hacen falta jugadores de garra y amor sincero a la camiseta. Como lo fue "Lolo Fernández", fiel a la "U" y verdadero símbolo del cuadro crema y de nuestra selección. Hombres que hagan gol, son necesarios y hay que fomentar y entrenarlos para que sólo piensen en ello: convertir goles. Los que juegan para divertirse y para las tribunas y la foto, de nada valen. ¡Goles, señores! Gracias.